No es solo un maestro de español, sino una persona que viaja por todo el mundo para conocer y apreciar las diferentes partes del mundo y se ha vuelto una inspiración para estudiantes para abrir sus puertas a la idea de ir a conocer el mundo.
Con casi veintisiete años de experiencia y seis años en WEGO como profesor de español, Mike Princer ha enseñado en escuelas privadas y públicas por todo el mundo. Princer fue inspirado a volverse profesor por sus profesores de la UNAM en la Ciudad de México y por la cultura hispanoamericana.
Desde los 14 años Mike Princer descubrió su pasión por el lenguaje español que lo llevó a dedicarse a estudiar español en una universidad en el extranjero para perfeccionarlo y sumergirse en la cultura. Hoy es profesor de español en WEGO cambiando las experiencias de los estudiantes inspirándolos a amar el idioma tanto como él.
¨He vivido en México un año y medio, un año en el norte y seis meses en la Ciudad de México. Esas dos veces fue para estudiar y aprender mi español porque yo empecé a los catorce años y después de eso se me fue muy fácil memorizar vocabulario y hablar”, dice Princer.

La cultura hispanohablante ha tenido un gran impacto en la vida de Princer desde el arte y la gastronomía, celebraciones y costumbres, hasta la resiliencia, la creatividad y sobre todo un fuerte sentido de comunidad. A Princer le gusta conocer a gente de otros países y aprender sobre su vida cotidiana. Observa qué les falta, cómo trabajan y cómo pasan el tiempo. Con su amor por la literatura, viajar por el mundo es su escuela por tener la oportunidad de poder conocer tanto.
¨Me enamore de la literatura, me enamore de visitar los países de estar con la gente y vivir como ellos viven porque para mí hay esa expresión trabajas para vivir o vives para trabajar y yo pienso que el mundo hispanohablante realmente piensa que trabajas para vivir¨, dice Princer.
Con los años Princer fue descubriendo que para poder conectar con sus estudiantes tendría que cambiar su estilo de llevar el salón. Al principio Prince se consideraba un profesor estricto, sin embargo, con los años empezó a observar cómo sus estudiantes reaccionaban mejor y trabajaban mejor con un maestro con compasión y flexibilidad. Este cambio fue bien recibido por estudiantes y ayudó a su carrera como profesor. Ahora no era el maestro estricto, ahora era un maestro con empatía. Su relación con sus estudiantes se volvió más cercana, lo que permitió una mejor enseñanza para los estudiantes. Para Princer lograr ver a sus estudiantes salir de su zona de comodidad y verlos pasar la timidez inicial a luego empezar a participar, hacer preguntas, equivocarse sin miedo y descubrir nuevos intereses que antes no eran recorridos en otras clases. Con el tiempo él ha logrado ver cómo sus alumnos han llevado su aprendizaje más allá del salón. Los estudiantes eventualmente le mandan correos electrónicos informandolo que irán a estudiar al extranjero o simplemente a viajar por el amor de la cultura y al aprender.

¨Yo tomé mucho tiempo llegando a ese punto porque al principio de mi carrera era demasiado serio, demasiado seco , y yo pensé que si quería que mis estudiantes se tranquilizaran un poquito en clase tengo que ser más flexible, más con la mente abierta, con paciencia¨, dice Princer. Le preguntamos qué es la parte de ser maestro que más le gusta y nos dijo, ¨La parte que más me gusta es cuando veo a alguien motivado para estudiar su español fuera de clase o viendo cultura o mejorando su vocabulario o practicando. Cuando los estudiantes me dicen que usan su español en su trabajo, eso me encanta. Y si puedo convencer a alguien de dejar su espacio de seguridad tranquilo para visitar a otro país, eso me encanta especialmente cuando los estudiantes de la universidad me mandan un email diciéndome voy a hacer study abroad el próximo semestre voy a visitar a Argentina, o México, o España”, dice Princer.
Sus estudiantes lo describen como una persona chistosa pero también lo describen como una persona paciente que sabe explicar las cosas. Además, los estudiantes nunca se aburren de escuchar sus aventuras que de verdad no te esperarías casualmente te diría que asistió al festival de San Fermín en España. Sus conexiones de sus viajes a sus lecciones ayudan a que los estudiantes quieran ir a conocer el mundo y ver cómo es la cultura de otros lugares. Además, una ex alumna de Prince regresó aquí a WEGO y lo describe como una persona llena de sabiduría y llena de humor que la ha ayudado en el comienzo de su carrera. También nos dice que tiene una muy buena relación con sus estudiantes porque los sabe entender muy bien. Como muchas personas ella mencionó que su sentido de humor siempre alivía las vibras del salón y crea un ambiente cómodo para los estudiantes.

¨Tiene un buen sentido del humor y se relaciona muy bien con la clase, además sabe explicar las cosas muy bien y con paciencia”, dice Antonio Villa, un junior.
¨El Profesor Princer me ha ayudado a crecer muchísimo como maestra. Me ha guiado con paciencia, honestidad y la sabiduría que solo se adquiere con los años de experiencia. Siempre encuentra tiempo para escucharme y brindarme consejos prácticos y valiosos¨ dice Carolina Espino, la ex alumna de Princer.
Después de veintiséis años Princer sigue viajando por el mundo durante los descansos escolares para seguir aprendiendo y descubrir la diversidad que existe en diferentes países. Mientras puede, sigue pudiendo traer sus experiencias al salón, inspirando a sus estudiantes a aprender cosas nuevas y a viajar. Su pasión por enseñar como por aprender se vuelve una inspiración para nunca parar de seguir persiguiendo las cosas que tanto amamos. Además de ser profesor Princer ha tomado varias clases de cocina por todas partes del mundo, sabe preparar comida internacional, y ha vivido en lugares como México, Korea del Sur, Vietnam, Argentina, y más. Princer se quedo por un año se quedo en Argentina especificamente en Buenos Aires para aprender como preparar comida internacional. En temporadas como en el verano Princer le gusta trabajar en cocinas preparando comida internacional.
¨Una frase por la cual yo vivo es estudia la cultura, abraza la cultura, vive esa cultura en ese país, viaja a otros países, conoce otros lugares personas porque es la escuela más fácil que tu puedas experimentar¨, dice Princer.
